Trucha alpina

Le gustan los lagos de aguas frías

La trucha alpina es una próxima pariente de las truchas comunes. Es parecida en su aspecto general, pero se distingue fácilmente por sus escamas, muy pequeñas y mucho más numerosas que las de la trucha común. La trucha alpina es un pez lacustre que no se encuentra más que en agua fría. Muchas veces se ha intentado introducirla en lagos donde la especie no estaba representada, pero estos intentos fracasaban casi siempre, y la razón principal es presumiblemente la calidad del agua. En los grandes lagos, donde el agua se calienta en la superficie en los meses cálidos del año, la trucha alpina permanece en los fondos, donde reina una temperatura constante y baja. El alimento de la trucha alpina es variado, pero principalmente consiste en pequeños crustáceos, moluscos, insectos y diversas larvas. Algunos individuos aprenden a cazar alevines y peces pequeños, volviéndose así depredadores; esta alimentación, más rica y sobre todo infinitamente más abundante que la de sus congéneres, les proporciona un crecimiento mucho más rápido. La trucha alpina es un pez muy variable: el hecho de ser sedentaria y de que la mayoría de los lugares acuáticos que la hospedan no están unidos unos con otros favorece una variación divergente. La trucha alpina es uno de los peces capaces de sobrevivir en aguas oligo-trofas, es decir, las más pobres en plancton animal y vegetal. En tales condiciones de subalimentación permanente, la trucha alpina no crece y constituye poblaciones enanas.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *