Xilocopa

Esta abeja solitaria gigante anida en los bosques

La xilocopa está emparentada con la abeja, pero lleva una vida muy diferente. Es solitaria y no funda colonias, por lo que se la conoce menos que a los otros himenópteros Se la denomina también abeja carpintera porque excava galerías en las maderas viejas o medio podridas para poner sus huevos en compartimentos separados entre sí por una fina pared. La xilocopa se parece más a un moscardón que a una abeja. En nuestras regiones sólo existe una especie, la xilocopa violácea, pero en los países tropicales viven más de 350 especies. Todas las xilocopas se parecen más o menos, aunque su colorido difiere sensiblemente. Algunas tienen el cuerpo de color negro adornado de manchas anaranjadas, otras poseen reflejos verdosos o violáceos. Las alas pueden ser diáfanas, transparentes u opacas y de tintes diversos. Las xilocopas de Asia tropical y de Indonesia tienen fama por su magnífico colorido. En octubre o noviembre las xilocopas de Europa buscan un lugar adecuado para invernar. Cualquier cosa les vale la profunda cavidad de un viejo muro, una cañería enterrada o una madriguera de un ratón de campo. Al comienzo de la primavera los machos salen de sus escondrijos en busca de las hembras Estos insectos se acoplan en marzo o abril. Después de la copulación se separan para no volverse a ver jamás, luego, las hembras comienzan a excavar galerías con ayuda de sus mandíbulas. Ponen sus huevos y llenan cada celda de polen, con el cual se alimentarán las larvas.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *