Opossum de la miel

Los indígenas le llaman noolbenger

Parecido exteriormente a una musaraña, con su largo hocico puntiagudo, este pequeño marsupial representa la única especie de su género, caracterizado por un régimen nectarívoro. La lengua protráctil, que puede salir de 2 a 3 cm fuera de la boca, está provista de pequeños filamentos y termina en una especie de pincel que le permite enganchar los granos de polen. Sus labios llevan, por otra parte, unos repliegues con los que puede formar una especie de trompa para aspirar el néctar. Sus patas posteriores poseen un pulgar oponible a los otros dedos provistos de almohadillas y terminados en pequeñas garras planas. La cola prensil es larga y delgada. La cabeza, los costados y la parte externa de los miembros son de color pardo leonado. El vientre es blanco y el lomo gris, progresiva mente más oscuro; una raya central negra se extiende hasta la cola. Los costados están marcados por una banda rojiza. Los opossums de la miel viven en los árboles y arbustos de la costa sudoeste de Australia. En cuanto oscurece, abandonan sus pequeños nidos redondos, y muy ágilmente se desplazan de rama en rama buscando su alimento en las corolas de las flores. Realizan, de este modo, auténticas acrobacias colgándose de la cola para alcanzar su objetivo. Saltando con una precisión infalible, capturan también insectos que devoran sujetándolos con las patas anteriores. Aunque se mueven solos o por parejas, se encuentran periódicamente en pequeños grupos, siguiendo la floración de diversas plantas, de las que extraen su alimento.

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